Una reflexión desde el usuario doméstico hasta el usuario profesional.
Al hablar de software libre, regularmente aparece una cierta renuencia en el ambiente. Generada por muchos factores, miedo a lo desconocido, miedo al cambio, la percepción de que hay que ser un experto en informática para usar software libre, que no tiene soporte, en fin, podría encontrar mil excusas que he recibido de conocidos y familiares y que yo mismo en algún momento utilicé para rechazar el uso de software libre, incluso incurriendo en la ilegalidad al usar software propietario sin pagar las licencias del mismo.
Sin embargo, es hora de decir que esos miedos son por no decir más, falsos. Hoy, el software libre es tan “fácil” de usar como el software propietario y por el lado del soporte, desde mi punto de vista tiene mejor soporte que el software propietario.
No a la piratería
En principio debo decir que el uso ilegal de software propietario no es la solución. La filosofía del software libre, está directamente ligada al uso legal del software. Está en contraposición del cobro de licencias para el uso del software, pero nunca en favor del uso ilegal del mismo.
Además, no hay una justificación real para utilizar software de forma ilegal, si existe software libre que permita realizar la tarea que necesita el usuario.
Hace poco concluí que un pirata no es más que un “cojo tuerto”
Un pirata no puede pedir soporte, no puede solucionar el problema, está sujeto a qué alguien se encuentre con un problema similar y sea capaz de solucionarlo o simplemente buscar otra opción. Eso, sin hablar del asunto moral involucrado.
El software libre al alcance de tus manos
El software libre tiene ventajas desde el principio, en lo más básico: ¿Cómo adquirirlo? El software libre te lo puede pasar un amigo (o un desconocido), lo puedes copiar, no tienes que ir a una tienda a comprarlo ni necesitas una tarjeta de crédito para pagarlo. Para muchas personas el asunto de ir a la tienda de software se soluciona utilizando pagos electrónicos o solicitando domicilios, pero en un país como Colombia y me atrevo a decir que en general para toda Latinoamérica, donde hay elevados problemas de pobreza el dinero y el acceso a la “tienda” si es un problema.
Por otro lado, el software libre adquirió la fama de ser “difícil”, eso hace que a muchos de nosotros nos de miedo utilizarlo, pero hoy eso ya no es una realidad. Muchos de nosotros tenemos una imagen del software libre, asociada a una interfaz de comandos difícil de usar y de entender. Hoy, el software libre en general está construido para interfaces gráficas de fácil uso. Las distribuciones de sistemas operativos GNU/Linux cuentan con variadas interfaces gráficas para su uso (Gnome, KDE, Xfce, fluxbox), casi que hay una interfaz para cada gusto. Además de los sistemas operativos, las aplicaciones de usuario como programas de ofimática, gráficos, navegadores, mensajería y demás, están prácticamente todas construidas para trabajar en ambientes gráficos.
Ahora, es cierto que sistemas operativos como GNU/Linux tiene interfaces de comandos muy poderosas, permiten al usuario tener un control casi total sobre su sistema y por eso se ha formado la idea de que se necesita ser un “genio” en informática para poder usarlo. Lo que no hemos notado es que sistemas operativos propietarios también trabajan bajo interfaces por comandos, el mayor ejemplo es Unix, pero no dejemos de lado al más popular de los sistemas operativos Microsoft Windows. El éxito de Windows ha sido el generar una interfaz gráfica, de aprendizaje intuitivo para el usuario final, el que no sabe nada de informática. Con el desarrollo de interfaces gráficas para sistemas libres como Gnome, que se puede montar tanto en sistemas GNU/Linux como en sistemas Solaris, o KDE, el software libre ha adquirido esa facilidad de uso que requiere el usuario final. Un usuario sin conocimientos en informática es capaz de aprender a utilizar software libre para tareas cotidianas, de forma intuitiva y sin instrucción.
Los desarrollos realizados en interfaces gráficas, en la facilidad de uso en aplicaciones comunes y en la automatización de procesos y tares que el usuario no necesariamente conoce ha puesto al software libre al alcance de cualquier usuario. Ya no importa si eres un experto, puedes usar software libre. El software libre Ya es “fácil”. Obviamente lo “fácil” es una percepción subjetiva, pero mi intención es mostrar que existen muchas aplicaciones de uso común y de aprendizaje intuitivo.
Aplicaciones de uso general (Doméstico)
Los usuarios de computadores que no conocen de informática usan sus equipos para tareas comunes como: generación de documentos de texto (cartas, tareas) manejo de hojas de cálculo (sencillas o complejas) y tablas, navegación en internet, manipulación de gráficos, reproducción multimedia y “quemar” discos (seguramente hay más). Para estas tareas acá unos ejemplos:
Ofimática

Una suite de ofimática que incluye: Writer (Procesador de Texto), Calc (Hoja de Cálculo), Impress (Presentaciones), Draw (Dibujos) y Base (Bases de Datos). Es producida por Sun Microsystems. Tiene una interfaz gráfica muy amigable, múltiples idiomas, funcionalidades típicas y es de aprendizaje intuitivo. Página oficial OpenOffice.org.
Otra opción es IBM Lotus Symphony, también es una suite.
Navegadores
Firefox es el navegador libre más conocido, tiene la segunda cuota del mercado entre los navegadores (20%) después de Internet Explorer. La fundación Mozilla ha creado un enorme hito gracias al éxito de su navegador.
No es la única opción, existe epiphany que es el navegador por defecto del entorno Gnome, Konqueror de KDE, Opera.
Multimedia
En la reproducción de medios hay una inmensa cantidad de aplicaciones disponibles. El entorno de escritorio Gnome tiene Totem y Rythmbox para video y audio respectivamente, KDE cuenta con Amarok y Kaffeine, Audacious y VLC. VLC es multiplataforma. Además para “quemar” discos están Brasero y K3B entre otros.
Aplicaciones de uso académico, profesional y/o empresarial
A medida que un usuario va adquiriendo habilidad en algún área en particular, empieza a demandar software especializado. Regularmente, estos programas no son tan sencillos de aprender a usar, pues requieren de mayor conocimiento para ser usados. A continuación pongo un listado, tratando de clasificarlo por áreas de interés:
Sistemas Operativos
Sin duda GNU/Linux y Open Solaris son los sistemas operativos libres más populares. No conozco acerca de Open Solaris, por tanto no voy a opinar al respecto. Por otro lado, las distribuciones de GNU/Linux han expuesto un enorme desarrollo. Hay distribuciones casi que para cada gusto y aplicación. Se usan en computadores de escritorio, portátiles, netbooks, servidores y sistemas embebidos.
Programación
Aunque para programar sólo es necesario un buen editor de texto. Eclipse y NetBeans son Entornos de Desarrollo Integrado (IDE) multiplataforma.
Redes
- Apache: Servidor Web
- Asterisk: Plataforma para telefonía IP y PBX
- Xen, KVM, Qemu: Virtualización
- Horde: Webmail, administrador de contactos, calendario, notas.
- Squid: Web proxy
Bases de Datos
Electrónica
Fedora Electronic Lab – FEL es un potente paquete de software para electrónica que incluye simuladores de circuitos electrónicos, diseñadores de PCB, editor y visualizador de VLSI layout, editor de esquemáticos, IDE para microcontroladores, editor de mapas mentales, computo científico, entre otros.
Gráficos
- GIMP: Programa de manipulación de imágenes de GNU
- Inkscape: Editor de gráficos vectoriales
- Dia: Editor de diagramas de Gnome
Ingeniería
- Scilab: Plataforma para computación numérica
- Octave: Plataforma para computación numérica de GNU (QtOctave, interfaz gráfica)
La cantidad de aplicaciones es innumerable. Cada quién buscará la que supla su propia necesidad, los anteriores son sólo ejemplos y seguramente hay más aplicaciones para los mismos propósitos.
Un recurso importante en el mundo del software libre son los repositorios. Estos depósitos de aplicaciones le permiten a los desarrolladores publicar sus creaciones y a los usuarios buscarlas de un modo más eficiente. El más grande a mi criterio es SourceForge. En sus servidores se aloja un enorme inventario de aplicaciones libres y de código abierto; además cuenta con un motor de búsqueda que permite al usuario buscar el programa que más se ajuste a sus necesidades.
Ahora, en mi opinión, el mejor proveedor de programas en el mundo del software libre es el amigo, el colega. Una de las enormes virtudes del software libre es permitirnos la libre reproducción y distribución del mismo. ¿Quién mejor que un usuario conocido para recomendarnos y pasarnos un buen programa? Nuestros amigos, profesores, colegas o incluso un desconocido nos puede copiar el programa que necesitamos sin incurrir en ninguna ilegalidad, eso es libertad.
Soporte
Mencioné al comienzo que en mi criterio el software libre tiene mejor soporte que el software propietario, me explico: El soporte desde mi punto de vista es la disponibilidad de asesoría para solucionar algún inconveniente que se tenga con el producto, en nuestro caso el software. En ese orden de ideas, me he encontrado con que existen enormes comunidades de usuarios y desarrolladores de software libre a las que un usuario puede acudir cuando quiera. Claro está, que dicha asesoría no involucra ningún compromiso o responsabilidad. Razón por la que las compañías regularmente se rehúsan a usar software libre, pero para el usuario doméstico puede resultar más que suficiente. Ahora viene lo mejor, existen compañías que se dedican a trabajar y asesorar a otras en el uso de software libre, esas compañías regularmente no cobran por el software (aunque puede suceder), esas compañías cobran un servicio, la asesoría, mantenimiento y soporte del software que las compañías usan, entonces aparece los siguiente:
No resulta mejor invertir dinero en soporte para que las aplicaciones funcionen que invertirlo en el costo de licencias.
De algo estoy seguro y es que el precio de los servicios prestados por soporte, siempre van a ser menores que los costos en los que se incurre por comprar de licencias y de soporte adicional. Incluso, resulta mejor negocio, pagar algún costo razonable por software libre (los desarrolladores también comen), pero que resulte completamente adaptable a las necesidades propias, pues su código fuente está a la disponibilidad del comprador.
Los ejemplos acá citados son aplicaciones comunes, para personas sin conocimientos en computación y para personas que usan sus máquinas para desarrollo profesional. Eso prueba que el software libre está hoy al alcance de cualquier persona. Cada persona según su experticia requiere determinadas aplicaciones, las mismas están ahí disponibles para quién las requiera.
Fuentes